Política de privacidad
La versión corta: nunca vemos tu frase de recuperación. No usamos analítica ni publicidad, y no pedimos documentos de identidad. Sí guardamos el mínimo que una billetera necesita para funcionar, y esta página lo enumera punto por punto en vez de meterlo en una categoría.
Lo que nunca tenemos
Tu frase de recuperación y la parte de firma que vive en tu dispositivo. Se generan ahí y nunca salen, así que no son nuestras para perderlas ni para entregarlas.
Tu nombre, tu dirección, tu fecha de nacimiento, documentos o selfies. No hacemos verificación de identidad y no pedimos nada de eso.
Analítica, telemetría, publicidad o rastreadores de terceros. No hay código de eso ni en la app ni en este sitio, así que no hay perfil tuyo que vender y no se vende ninguno.
Lo que sí guardamos
El identificador de tu cuenta de Telegram, tu nombre de usuario de Telegram si lo tienes y el idioma de tu interfaz: así entras y así la billetera te habla en el idioma correcto.
Los datos públicos de tu billetera: claves públicas, identificadores de cuenta y los nombres que les pones a tus billeteras.
Una parte de tu clave de firma. Por sí sola no firma nada; existe para que una transferencia necesite a la vez tu dispositivo y el servicio.
Tu historial de operaciones: qué se envió, en qué activo y red, a qué dirección, cuándo y con qué identificador de transacción. Una billetera que no pudiera mostrarte tu propio historial no sería una billetera.
Las direcciones de ingreso emitidas para ti, los códigos de invitación y quién entró con ellos y, si las creaste, las claves de API para la interfaz de máquina.
Por qué lo guardamos
Para que la billetera funcione: para dejarte entrar, mostrar saldos e historial, preparar transferencias y acreditar ingresos.
Para que el servicio siga siendo honesto y seguro: detectar abusos, mantener un registro de operaciones y poder responderte cuando algo sale mal.
No usamos nada de eso para perfilarte, para publicidad ni para vendérselo a nadie. No hay ningún tercero con el que lo compartamos para sus propios fines.
Quién más participa
Telegram, porque la billetera funciona dentro de él. Al abrir la app, Telegram nos dice el identificador de tu cuenta, tu nombre de usuario y tu idioma, bajo su propia política de privacidad.
Un proveedor de rutas externo, que ejecuta las transferencias entre activos y redes. Recibe lo que un cambio necesita — los activos, el importe y la dirección de destino — y no tu identidad de Telegram.
Fuentes públicas de precios, para las cotizaciones que ves junto a tus saldos. Se les pregunta por activos, nunca por ti.
Nuestro proveedor de infraestructura, que sirve el sitio y la app.
Las propias cadenas. Todo lo que se liquida en una red pública es público y permanente, y ninguna política de privacidad puede cambiarlo, la nuestra incluida.
Cookies
Una sola cookie, la que te mantiene con la sesión iniciada después de que Telegram te autentique. No hay cookies de publicidad ni de analítica, así que no hay banner de consentimiento que cerrar.
Cuánto tiempo lo guardamos
Los registros de cuenta y de operaciones se guardan mientras exista tu cuenta, y después solo el tiempo necesario para cumplir obligaciones legales o resolver una disputa.
Los registros del servidor son breves y técnicos: anotan que hubo una petición y si falló, no cuáles son tus claves.
Lo que puedes pedir
Puedes preguntar qué tenemos sobre ti, pedir que se corrija o pedir que se borren tu cuenta y sus registros. Escríbenos y lo hacemos.
Hay dos límites que es honesto nombrar. Borrar tu cuenta no borra nada que ya se haya liquidado en una cadena pública, porque no podemos editar un libro público. Y no borra tus fondos: son tuyos, están en la cadena y siguen siendo tuyos; llegar a ellos exige tu frase de recuperación junto con esta billetera, porque las claves se derivan de la frase y de la sal con la que se creó tu cuenta.
Cambios y contacto
Podemos actualizar esta política. La fecha de arriba cambia cuando lo hacemos.
Dudas de privacidad, solicitudes de acceso y de borrado: [email protected].